La ola de calor que azota Francia desborda los servicios funerarios de París, que no pueden atender la demanda de entierros y cremaciones. La Federación Nacional de Funerarias alerta que los cuerpos se descomponen más rápido bajo esas temperaturas.

Los hospitales enfrentan una crisis: no tienen sistemas de climatización, incluso en terapia intensiva o maternidad. El Hospital Pompidou recibió donaciones de 300 aires acondicionados, mientras se debate la necesidad de modernizar instalaciones en salud, educación y vivienda.

Un informe preliminar de Salud Pública registra 1.000 muertes adicionales, pero la cifra real podría ser mayor. Los médicos observan que las muertes diarias subieron de siete a veinte en ciudades como París. La espera de certificados de defunción retrasa la precisión de los datos.

La crisis climática exacerba la vulnerabilidad de sectores clave, poniendo en riesgo la vida de miles. La falta de infraestructura adecuada amplifica los impactos de las olas de calor, que ya superan los registros históricos.