Representantes de los municipios que conforman la cuenca del arroyo San Francisco-Las Piedras se reunieron en Burzaco, donde se analizó cómo enfrentar los riesgos de anegamientos en el contexto de un pronóstico de tormentas. La reunión, encabezada por Mariano Cascallares y en el edificio de la Agencia de Seguridad Vial, contó con la participación de funcionarios y técnicos de las ciudades de Almirante Brown, Avellaneda, Florencio Varela y Lanús, junto a representantes de las provinciales de Infraestructura, Ambiente y la Autoridad del Agua. El intendente interino de Almirante Brown, Juan Fabiani, y el de Florencio Varela, Andrés Watson, estuvieron presentes.

El encuentro se enmarcó en la necesidad de fortalecer la prevención y la respuesta ante los desbordes que históricamente afectan la zona. Durante la jornada se revisaron los pronósticos meteorológicos para los próximos meses, con un enfoque en la planificación colectiva. Los asistentes destacaron la importancia de las obras hídricas impulsadas por la Provincia, que buscan mejorar la infraestructura de la cuenca y reducir el impacto de las lluvias. «Estas acciones son clave para evitar que las comunidades se vean afectadas», afirmó un participante.

La agenda del encuentro incluyó discusiones sobre el mantenimiento de la red de drenaje, la gestión integral de residuos y el monitoreo constante de la cuenca. También se actualizó el plan de contingencia para casos de emergencia, con el objetivo de garantizar una respuesta ágil. Los responsables destacaron que la coordinación entre municipios y organismos públicos es fundamental para mitigar riesgos en una zona donde los anegamientos son recurrentes. «La colaboración es el primer paso para proteger a las personas», explicó la jefa de Gabinete de Almirante Brown, Paula Eichel.

Los participantes acordaron mantener un seguimiento en dos meses, con una nueva reunión para profundizar en los proyectos y ajustar estrategias. Esta decisión refleja la urgencia de actuar en una región donde las tormentas ya han causado inundaciones este año. Los responsables subrayaron que el trabajo conjunto permitirá reducir el impacto en zonas vulnerables, como los barrios cercanos al arroyo, que históricamente enfrentan problemas de agua estancada.

La próxima reunión está programada en dos meses, con el objetivo de avanzar en obras hídricas y refinar los planes de emergencia. La coordinación entre municipios y autoridades provinciales busca proteger a comunidades que enfrentan riesgos recurrentes por lluvias intensas.