Representantes de los municipios de Almirante Brown, Avellaneda, Florencio Varela y Lanús se reunieron en el edificio de la Agencia de Seguridad Vial de Burzaco para planificar acciones conjuntas ante la expectativa de tormentas. El encuentro, encabezado por el intendente interino de Almirante Brown, Juan Fabiani, incluyó a funcionarios provinciales y a la Autoridad del Agua (ADA), con el objetivo de fortalecer la prevención de anegamientos. La cuenca del Arroyo San Francisco-Las Piedras, conocida por sus problemas hídricos en temporadas de lluvias, fue el foco de la discusión.

La jornada contó con la participación del intendente de Florencio Varela, Andrés Watson, y la jefa de Gabinete de Almirante Brown, Paula Eichel. Durante el encuentro, se presentaron pronósticos meteorológicos para los próximos meses y se analizó cómo los cuerpos de agua de la región responderían a las precipitaciones. «Es clave actuar con anticipación, porque los anegamientos afectan a miles de vecinos en zonas bajas», dijo Watson, quien destacó el rol de la infraestructura hídrica en la solución.

Uno de los puntos clave fue el financiamiento de obras públicas. La provincia, mediante el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, respaldó proyectos para mejorar el drenaje y reducir la incidencia de inundaciones. «Estamos priorizando acciones que beneficien directamente a los vecinos, como el mantenimiento de canales y la gestión de residuos», explicó la funcionaria provincial. La reunión también permitió coordinar protocolos de emergencia y establecer una línea de comunicación constante entre los municipios involucrados.

La cuenca del San Francisco-Las Piedras ha sido históricamente vulnerable al exceso de agua. En años anteriores, lluvias intensas dejaron calles bajo el agua y cortes de servicios. «Este tipo de reuniones es esencial para evitar que la situación se repita», señaló un vecino de Lanús, que vive cerca del arroyo. Con la actualización de las infraestructuras, las autoridades esperan reducir el impacto de las lluvias y mejorar la calidad de vida en las zonas afectadas.

La coordinación entre municipios y provinciales marcará un antes y un después en la gestión hídrica de la zona, con obras clave que buscan mitigar los riesgos en temporadas de lluvias.