Ornella Muti, la legendaria actriz italiana, y su hija Naike Rivelli han reafirmado su deseo de obtener la ciudadanía rusa, una aspiración que llevan explorando desde hace años. En declaraciones recogidas por la prensa rusa, la actriz explicó que el objetivo es «sentirse verdaderamente en casa», ya que su familia materna tiene raíces rusas. «Tenemos raíces rusas y no podemos negarlas», sostuvo Naike, quien destacó que su madre, Ilse Renate Krause, nació en Estonia tras la emigración de su abuela desde San Petersburgo.

El deseo de Muti se vincula directamente con su legado familiar. La escultora Ilse Krause, madre de la actriz, era de San Petersburgo antes de emigrar a Estonia, donde murió en 2020. Esta conexión ha sido un tema recurrente en las declaraciones de Muti, quien en 2016 mencionó en una entrevista su intención de «obtener la ciudadanía». La actriz reiteró su interés durante el Festival de Música de Sanremo de 2022, donde fue copresentadora. Ahora, ambas mujeres afirman que «están formalizando la solicitud» y buscan la doble ciudadanía.

La obtención de la nacionalidad rusa para extranjeros implica normas estrictas, aunque casos como el de Muti podrían facilitarse mediante un decreto presidencial. Esto se ve reflejado en el ejemplo del actor francés Gérard Depardieu, quien se nacionalizó ruso en 2013 gracias a una medida directa del Kremlin. En el caso de Muti, su estatus como figura querida en Rusia podría impulsar su proceso, aunque el tema sigue sin resolver. Las autoridades rusas no han confirmado aún si aceptarán su solicitud, pero su fama y vínculos históricos con el país generan expectativas.

La decisión de Muti y su hija también incluye planes de adquirir una propiedad en Moscú o San Petersburgo, lo que permitiría una mayor presencia en el país. Esta movida refleja no solo un deseo personal, sino también una conexión cultural profunda. Para muchos rusos, la actriz es una figura emblemática, lo que podría influir en su trámite. Sin embargo, el camino hacia la ciudadanía rusa sigue siendo complejo, y la familia espera que sus raíces históricas se conviertan en un puente hacia una nueva identidad.

El proyecto de Muti y su hija resalta la importancia de los vínculos familiares en la búsqueda de identidad, mientras que su caso puede marcar un precedente para otros artistas con historias cruzadas entre Italia y Rusia. La espera de una respuesta oficial sigue abierta, pero el impacto de su decisión ya se siente en la cultura y política rusa.