La «Naranja» encarrilló su paso al cuarto puesto del grupo F tras vencer a Túnez. Con un doble gol en seis minutos, consolidó su liderazgo. La victoria fue clave para evitar un cruce con Brasil, que jugará contra Japón.

El desequilibrio en los extremos es su principal arma. Denzel Dumfries, lateral que actúa como extremo, generó la mayor parte de las ocasiones. Por su lado, el doble 9, formado por feroces delanteros, desbordó al rival.

Además, su fortaleza en las jugadas de pelota parada demostró su preparación. En el primer tiempo, dos goles desde el área y un penal convirtieron el partido. El técnico Hervé Renard, ex de Arabia Saudita, apuntó a aprovechar sus características.

La defensa de Túnez, con un entrenador recién contratado, no resistió el ritmo. Ismael Gharbi falló un penal, pero los errores del equipo africano le costaron el partido. Con esta victoria, Holanda se mantiene como principal candidato al título.

La «Naranja» encara el cruce con Marruecos con tres pilares sólidos. Su estilo ofensivo y eficiencia en set pieces las convierten en favoritas. El reto ahora es demostrar esa consistencia en la siguiente fase.