Un operativo en Ezpeleta reforzó el control del tránsito.

Operativo como herramienta de prevención

La acción, articulada entre el Municipio de Quilmes y la Policía provincial, se desarrolló en la intersección de la avenida Centenario y calle Chile, en el barrio de Ezpeleta. Durante la noche del viernes 7, agentes de la comisaría 6ª, apoyados por unidades de grúa y móviles de interceptación, inspeccionaron 45 vehículos y detectaron 13 infracciones. Entre las irregularidades, se encontraban falta de documentación, licencias vencidas y conductores sin permiso. Los 11 autos secuestrados fueron retirados inmediatamente para evitar que circulasen sin cumplir con la normativa vigente.

Datos clave del control vial

Según el informe oficial, el operativo logró incautar 11 unidades, lo que representa el 24,4% de los vehículos analizados. De los 45 inspeccionados, 13 fueron sancionados por no cumplir con las normas de tránsito. El procedimiento fue coordinado por la Agencia de Ordenamiento Urbano y Vial de Quilmes, que destacó la importancia de acciones sorpresivas para disuadir la conducta delictiva. «La prioridad es garantizar la seguridad en las calles y evitar que vehículos en condiciones precarias compitan por la vía pública», explicó un responsable municipal.

Continuidad de las medidas de control

Este tipo de operativos forma parte de las políticas locales para combatir la ilegalidad en el tránsito. Según fuentes oficiales, las autoridades planean replicar la estrategia en puntos estratégicos del partido, como la zona de Vuelta de Obligado o el acceso a la Autopista Roca. El objetivo es reducir accidentes y reprimir el tráfico de vehículos no habilitados. En los últimos meses, Quilmes ha aumentado la fiscalización en zonas de alta circulación, especialmente en horarios nocturnos, donde se registran más incidentes. La medida también busca presionar a conductores que ignoran las leyes, como los que circulan sin seguro o con matrículas falsas.

El operativo de Quilmes refleja la intención de las autoridades de imponer un orden más estricto en la circulación, especialmente en barrios donde la infraestructura vial es crítica. La provincia y el municipio destacaron que las acciones continuarán, con miras a reducir accidentes y mejorar la convivencia en las calles. La estrategia también busca disuadir la circulación de motocicletas en mal estado, una problemática que ha generado reclamos vecinales en varias zonas del conurbano.