Ricardo Quintela, gobernador de La Rioja, desestimó las acusaciones de traición que pesan sobre el líder provincial Alberto Rodríguez Saa y rechazó atribuir a Juan Manzur el rol de «traidor» en la oposición. «No es un traidor, es un dirigente que debe seguir su camino», sostuvo durante una reunión con líderes peronistas. La discusión surgió tras semanas de tensión en el peronismo, donde el ala de Kicillof y la de Milei se enfrentan en la disputa por la hegemonía dentro del bloque.

El mandatario riojano destacó la urgencia de una «mesa de diálogo» entre las fuerzas del PJ para evitar la fragmentación. «La sociedad no puede esperar más, somos el único partido que puede ofrecer alternativas reales», afirmó, al tiempo que criticó la ausencia de políticas públicas en materia educativa, sanitaria y de vivienda. En La Rioja, donde la morosidad familiar alcanza niveles críticos, Quintela anunció planes para lanzar un «instrumento financiero» que permita incrementar salarios y reactivar obras públicas. «El Gobierno nacional no colabora, pero tenemos que encontrar soluciones», explicó, refiriéndose al corte de recursos estatales.

La medida, que incluye un certificado de cancelación de deuda para proyectos en marcha, busca aliviar la crisis de las provincias que se encuentran en el umbral de la quiebra. Quintela señaló que el plan, denominado «Chachos», podría ser replicado en otras regiones con similares problemáticas. Sin embargo, reconoció las dificultades para implementarlo: «No es fácil, pero es necesario para no dejar a la gente en la indigencia».

En la búsqueda de alianzas, el gobernador llamó a los líderes del PJ que no hayan «claudicado» en la lucha contra el modelo económico actual. «Debemos priorizar la vida de los argentinos, no las intereses de unos pocos», concluyó, al tiempo que criticó la falta de respuestas del Ejecutivo nacional. La propuesta se enmarca en un contexto donde el peronismo enfrenta la tentación de fragmentarse entre distintos proyectos, aunque Quintela insiste en que «la única opción es unir fuerzas para generar cambios reales».

La iniciativa de Quintela no solo busca resolver la crisis económica en La Rioja, sino también redefinir el rol del peronismo en un escenario de polarización. La aplicación de la cuasimoneda y la búsqueda de consenso dentro del PJ marcan un hito en la estrategia de los gobernadores que rechazan el modelo kirchnerista. La falta de apoyo federal, sin embargo, complica su implementación y refleja la fragilidad del bloque en el contexto nacional.