Shahm Al-Manaa, un niño de 8 años con enfermedades neurológicas y musculares, soñaba con ver el partido de Jordania contra Argentina en Arlington, EE.UU. A pesar de su discapacidad, el rey Abdullah II lo invitó a la cancha junto a su familia. El nene, que se desplaza en silla de ruedas eléctrica, recibió la visita del monarca horas antes del encuentro.

El rey asistió al estadio acompañado por el príncipe heredero Hussein y la princesa Rajwa. Vistieron el pañuelo tradicional jordano. La visita incluyó una reunión con el alcalde de Arlington, Jim Ross, quien destacó la alianza entre Jordania y Estados Unidos.

Antes del partido, el rey había estado en San Francisco, donde vio la derrota de su selección ante Argelia. Esta gesta refleja la importancia del fútbol para conectar con la gente.

La invitación del rey resalta la inclusión y el impacto del deporte en momentos de alegría y superación.