River Plate se enfrenta a Gimnasia en La Plata con la necesidad de reencauzar su temporada. El entrenador Chacho Coudet, quien asumió el banquillo al finalizar la pretemporada, busca que el Millonario deje atrás las dos derrotas recientes: contra Aldosivi en los 16vos de la Copa Argentina y frente a Barracas Central en el Monumental. El partido, programado para el miércoles a las 21, se convirtió en una oportunidad clave para reavivar la confianza de un plantel que, tras más de 30 millones de dólares invertidos, sigue buscando definir su identidad táctica.

El Chacho, al igual que el resto del cuerpo técnico, ha señalado que la falta de creatividad y potencia ofensiva fueron el denominador común de los últimos fracasos. Nicolás Otamendi, tras la derrota ante Barracas, admitió que el equipo «no se sintió cómodo» en el último tercio del campo. La idea de Coudet, que se basa en la movilidad de los laterales y la profundidad de Correa, enfrenta desafíos: el mediocampo, aunque renovado, no ha logrado generar juego de pelota parada ni opciones claras en ataque.

La visita a Gimnasia, un rival que ha complicado a equipos grandes en la Argentina, se presenta como un examen de los ajustes que el Chacho quiere implementar. Los hinchas esperan que la incorporación de Correa como titular marque una diferencia, pero también temen que una nueva derrota haga más difícil el camino hacia la Copa Libertadores. «Estamos en una fase crucial», dijo un allegado al entrenador, «y cada partido es una oportunidad para seguir creciendo».

El contexto de la jornada también se complica con las especulaciones sobre los futbolistas que no regresarán al plantel de Cantilo. La dirigencia, que ya rechazó rotundamente la idea de «borrados», se mantendrá alerta para evitar que los malos resultados afecten la estabilidad interna. Para Coudet, el partido no solo es una prueba táctica, sino también un paso para reafirmar el rumbo de un equipo que, con su presupuesto y su proyecto, debe ser competitivo en todos los frentes.

El enfrentamiento en La Plata no solo definirá el rumbo del Millonario en la Copa Argentina, sino también su capacidad para mantener el ritmo de un torneo que exige más que un único título. La reacción ante Gimnasia será clave para entender si el plan de Coudet puede convertirse en el punto de inflexión que el club necesita.