La asistencia de Donald Trump a partidos del Mundial 2026, incluida la final, está en suspensión. Las redes sociales muestran cánticos de hinchas de Inglaterra, Australia y Nueva Zelanda contra el mandatario por sus vínculos con Jeffrey Epstein. La Casa Blanca teme una protesta internacional que podría afectar su imagen.

Antes, Trump ya sufrió abucheos en el Madison Square Garden durante un partido de la NBA. Ahora, el riesgo es mayor en el fútbol, donde los murmullos podrían escalarse. Según fuentes, la seguridad presidencial prioriza evitar escenas humillantes.

Vídeos virales muestran a hinchas australianos cantando: «Aussie boys are on a bender, Donald Trump is a sex offender». La frase, replicada en redes, refleja la hostilidad hacia el político. En Nueva Zelanda, también se registran protestas similares.

La decisión final queda en manos de la Casa Blanca, que evalúa el riesgo antes de confirmar su participación. Mientras, Trump se limita a felicitar a Estados Unidos por su primera victoria en el Mundial.

El miedo a reacciones negativas impide la asistencia de Trump al Mundial. La Casa Blanca prioriza su seguridad y reputación, dejando en duda su presencia en la final.