El doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5, ocurrido el miércoles pasado, dejó 1.420 muertos, 3.238 heridos y 432 réplicas, según el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. Hasta el viernes, se registraron 17 vuelos internacionales que trajeron 1.600 rescatistas, mientras se espera la llegada de 2.300 brigadistas de 25 países, incluyendo 34 perros entrenados.

La presidenta interina Delcy Rodríguez destacó que ya se rescataron 33 personas, aunque criticó la burocracia del régimen chavista, que impide el acceso de voluntarios nacionales a zonas destruidas. Los conductores denuncian que las restricciones de Diosdado Cabello, ministro de Interiores, controlan la distribución de alimentos y medicinas.

Los voluntarios rechazan las medidas, argumentando que deben registrarse en el Poliedro de Caracas para colaborar. Rodríguez llamó a «un periodo crucial» para encontrar sobrevivientes, pero la crisis logística persiste en las zonas más afectadas.

El rescate contra reloj enfrenta obstáculos burocráticos y logísticos, mientras el país lucha por contener el caos tras el sismo. La coordinación internacional y los esfuerzos locales siguen siendo clave para salvar vidas.