Un cambio en el sistema juvenil bonaerense: propone justicia restaurativa para menores.

¿Qué es la justicia restaurativa y cómo funciona en el sistema juvenil?

La propuesta, presentada por la senadora María Rosa Martínez, busca integrar la justicia restaurativa como etapa complementaria en los casos de menores cometidos delitos o hechos de violencia. Este modelo se centra en la reparación del daño y la reparación de vínculos entre las partes, en lugar de recurrir solo a sanciones. Según el texto del proyecto, el proceso podría activarse desde la primera intervención policial, permitiendo a los jóvenes ser informados sobre esta alternativa antes de cualquier medida.

La idea es que los menores participen activamente en el diálogo, con el respaldo de equipos interdisciplinarios que combinan asesoría legal, psicosocial y mediación comunitaria. La senadora explicó que «las prácticas restaurativas son un conjunto de estrategias coordinadas entre la comunidad, con el epicentro en garantizar los derechos humanos y la reparación del daño. Es una forma alternativa y complementaria de la justicia tradicional».

Equipos especializados para un enfoque integral

El proyecto facilita la creación de equipos interdisciplinarios en cada jurisdicción, con el objetivo de que la justicia restaurativa sea una parte permanente del sistema penitenciario juvenil. Estos grupos estarían compuestos por profesionales de derechos de la infancia, gestión de conflictos y herramientas psicosociales, asegurando que cada caso reciba atención personalizada.

La iniciativa propone que estos equipos operen como un filtro para identificar casos que puedan resolverse mediante el diálogo, evitando la automática encarcelación o sanción. En el conurbano, donde el sistema juvenil enfrenta críticas por su alta tasa de repetición de delitos, la propuesta busca reducir la reincidencia mediante un enfoque más humano y reparador.

¿Por qué se aplica también en el fuero civil?

La iniciativa no se limita al ámbito penal. Martínez planteó su implementación en el fuero civil, donde se abordan conflictos como responsabilidad parental, disputas por alimentos y interrupciones de contacto entre adultos. En este contexto, la justicia restaurativa busca resolver disputas familiares sin recurrir a procesos largos y desgastantes.

La senadora argumentó que este enfoque es especialmente relevante en el conurbano, donde la desestructuración familiar y la falta de acceso a recursos afectan a miles de familias. «En los casos de responsabilidad parental, por ejemplo, la justicia restaurativa permite reconstruir vínculos en lugar de cerrarlos con sentencias que no resuelven el problema», aseguró.

¿Qué implica para el sistema penal y la comunidad?

La propuesta enfrenta desafíos logísticos, como la capacitación de personal y la coordinación entre distintas autoridades. Además, requerirá una inversión en infraestructura para garantizar que los equipos interdisciplinarios puedan operar eficientemente. Sin embargo, los defensores del proyecto destacan que el costo a largo plazo podría ser menor si se logra reducir la reincidencia de delitos.

En el conurbano, donde el 60% de los adolescentes en conflicto con la ley no tiene antecedentes familiares, la justicia restaurativa podría ser una herramienta clave para prevenir la marginalización. Según datos oficiales, más de 15.000 menores son atendidos anualmente en el sistema penitenciario bonaerense, lo que subraya la urgencia de una alternativa al castigo.

La implementación de la justicia restaurativa en el conurbano no solo transformaría el abordaje de delitos menores, sino que también podría servir como modelo para otras regiones. Si se aprueba, marcaría un giro en el sistema judicial juvenil, priorizando la reparación sobre el castigo. La iniciativa, aunque aún en trámite, ya genera debate sobre cómo abordar los conflictos en las calles desde una perspectiva más cercana a los vecinos.