Los gobernadores de Chubut, Ignacio «Nacho» Torres, y de Río Negro, Alberto Weretilneck, firmaron este miércoles en El Bolsón un acuerdo que cierra una disputa de más de dos décadas entre ambas provincias. El pacto, que incluye la ejecución de obras de abastecimiento eléctrico en la Comarca Andina, prevé una inversión de $17 mil millones y un pago de la deuda acumulada por más de $27 mil millones. La resolución surge tras un litigio que tuvo su origen en un convenio firmado en 1991 para la construcción del Gasoducto Cordillerano, Tramo Pilcaniyeu – Esquel, y que fue incumplido por Río Negro.

La controversia culminó en la Justicia, donde en 2021 un juzgado de Capital Federal otorgó la demanda de Chubut. El caso llegó a la Corte Suprema, y en 2024 el gobierno provincial solicitó el embargo de las cuentas de Río Negro. Sin embargo, la firma del acuerdo evitó el desbloqueo financiero y permitió una solución negociada. Según el pacto, Río Negro abonará $27.463.744.434,59 a Chubut, de los cuales $17 mil millones serán destinados a proyectos de interconexión eléctrica. El resto se cancelará mediante un plan de pagos.

El acuerdo incluye un compromiso de colaboración entre ambas provincias para desarrollar infraestructura en la región, una zona con importantes recursos energéticos pero históricamente marginada. La resolución del conflicto refleja la necesidad de avanzar en proyectos de modernización energética que beneficien a comunidades que dependen de servicios públicos. Además, el plan busca reducir la dependencia de fuentes externas y fomentar la integración regional.

La firma del pacto fue celebrada por varios intendentes de la Comarca Andina, quienes destacaron su relevancia para mejorar la calidad de vida de los habitantes. El documento también establece un marco de trabajo para la ejecución de obras específicas, como líneas eléctricas que conectarán a comunidades aisladas. Esta resolución no solo resuelve un conflicto judicial, sino que también abre espacio para futuras cooperaciones entre las provincias, en un contexto donde la energía y la infraestructura son claves para el desarrollo regional.

El acuerdo cierra una disputa de 25 años y pone en marcha proyectos que impactarán directamente en la calidad de vida de miles de personas. La solución busca equilibrar intereses económicos y sociales, consolidando la cooperación entre Chubut y Río Negro en un escenario de crecimiento regional.