La Cámara en lo Penal Económico rechazó el recurso de casación presentado por Luciano Pantano y su madre, Ana Lucía Conte, quienes figuraban como dueños de una mansión en Pilar valorada en 17 millones de dólares. Los jueces Roberto Hornos y Carolina Robiglio determinaron que no hubo elementos suficientes para desestimar la resolución que envió la causa al juzgado de Verónica Straccia.

El tribunal volvió a encomendar la investigación al Juzgado Federal de Garantías N° 10, subrogado por Straccia, y ordenó al juez federal de Zárate-Campana, Adrián González Charvay, que remita la causa principal de las siete investigaciones abiertas contra Tapia y Toviggino. A pesar de la decisión del 12 de junio, el expediente aún no fue entregado a la jueza.

En la resolución, los camaristas sostuvieron que Pantano y Conte no lograron probar un argumento válido para la intervención de la Cámara Federal de Casación Penal. El recurso fue denegado con costas, lo que implica que los acusados deben asumir los gastos del trámite.

La estrategia de los presuntos testaferros buscaba retrasar la investigación, ya que el juez de Zárate-Campana había otorgado un tratamiento más lento al caso, permitiendo que Tapia y Toviggino continúen con su participación en el Mundial.

El fallo reafirma la necesidad de una investigación directa en el juzgado de Straccia, lo que podría acelerar el desenrollo de las indagaciones contra los involucrados en la supuesta corrupción en la AFA.