Una noble inédita que escribió una novela que se publicó décadas después

Hace poco, una escritora austríaca que vivió en Viena a finales del siglo XIX logró convertirse en un referente literario mundial, décadas después de su muerte. Elisabeth von Ephrussi, conocida como Elisabeth de Waal, escribió una novela que solo se publicó en 2013, cuando su nieto, el ceramista y escritor Edmund de Waal, decidió llevar su obra al mundo. El libro, titulado *El regreso de los exiliados*, relata la historia de un grupo de personajes que buscan reconstruir su vida en Viena tras la Segunda Guerra Mundial.

Una vida de obstáculos y pasión por el conocimiento

Nacida en 1899, Elisabeth creció en una Viena moderna pero con limitaciones para las mujeres. Aunque su familia era noble, su acceso a la educación era escaso. Sin embargo, su determinación la llevó a ingresar en la Schottengymnasium, una escuela exclusiva para varones, apenas siete años después de su nacimiento. Desde su ventana de casa, veía el edificio que marcó su destino. A los 14 ya tenía su propia biblioteca, fruto de su fascinación por las letras. Su abuela, la emperatriz de Austria, le dio el nombre, pero su vida fue una constante lucha por el reconocimiento y la libertad.

El nieto que rescató su legado

Elmund de Waal, reconocido por su arte y su ensayo *La liebre con ojos de ámbar*, decidió publicar *El regreso de los exiliados* después de descubrir en una caja de su abuela una carpeta con manuscritos y bocetos. En el prólogo de la novela, revela que su abuela escribía en un estilo cercano al realismo mágico, aunque su obra nunca fue completada. «Era una escritora obsesionada con la memoria», dice el nieto, que explica cómo su tía se aferraba a Viena, la ciudad que la formó y que le negó oportunidades. La publicación en español, por parte de Libros del Asteroide, permitió que su voz llegara a un público más amplio, incluyendo a lectores latinoamericanos.

La edición de *El regreso de los exiliados* no solo rescató un legado olvidado, sino que también ilustra cómo el talento puede sobrevivir más allá de la muerte. La editorial La Conjura, que organiza un concurso literario póstumo, espera que otros escritores sigan su ejemplo. Como dice Edmund de Waal, «la literatura no muere; simplemente espera a ser descubierta».