La FEF abrió una vía formal ante la FIFA tras la eliminación del equipo en el Mundial 2026. En un comunicado, denunció amenazas recibidas en la previa del enfrentamiento contra México, que según el reclamo, comprometieron la seguridad de jugadores y hinchas. La entidad solicitó una investigación pormenorizada que incluya a todos los involucrados, considerando el incidente «de relevancia para la seguridad del fútbol».

El comunicado también detalló los pasos posteriores al torneo. Una vez liberada la concentración, los jugadores fueron facilitados para trasladarse a sus destinos de preferencia. Paralelamente, se inició un proceso para seleccionar un nuevo cuerpo técnico, con el objetivo de construir un proyecto competitivo a mediano y largo plazo. Además, se anunciaron reuniones con clubes y asociaciones para rendir cuentas sobre la gestión económica de la participación en el Mundial.

El reclamo de la FEF resalta el peso de la seguridad en un torneo que, más allá de su dimensión deportiva, abarca dinámicas sociales y económicas complejas. El Mundial 2026, organizado en Estados Unidos, Canadá y México, refleja tensiones entre la expansión del fútbol y los desafíos de las naciones participantes. La denuncia de amenazas en Ecuador eleva la mira hacia la necesidad de protocolos claros para proteger a jugadores y seguidores.

La FEF, al abordar la seguridad y la gestión económica, busca consolidar una agenda que combine el desarrollo del fútbol ecuatoriano con la transparencia en un torneo que, más allá de la derrota, sigue siendo un referente de conexión y resistencia para la nación.