La semana pasada, en Vivatech, se reveló el plan de Foxconn para transformarse de ensamblador a constructor de productos de vanguardia. La empresa taiwanesa, conocida por fabricar iPhones y Xbox, busca ampliar su alcance más allá de la electrónica. Su estrategia incluye tecnología robótica, vehículos autónomos y inteligencia artificial como pilares centrales.

En el stand de la feria, se destacó su alianza con NVIDIA, que le brinda acceso a la plataforma Vera Rubin. Esta tecnología, con 72 GPUs Blackwell y 36 GPUs Grace, permite entrenar modelos de IA de billones de parámetros. Se trata de un superordenador con disipación líquida, diseñado para optimizar tanto el desarrollo como la ejecución de algoritmos complejos.

La plataforma Vera Rubin, presentada junto a un módulo transparente, representa un hito para centros de datos. Foxconn, al sumarse a este ecosistema, reafirma su intención de posicionarse como actor clave en la revolución de la computación.

Foxconn busca dejar de ser un ensamblador y convertirse en líder global. La tecnología Vera Rubin, con su potencia de cálculo, podría definir el futuro de la inteligencia artificial.