El Ministerio de Exteriores israelí anunció que el Gobierno aprobó reconocer el genocidio armenio, un hecho que fue negado por Turquía. La medida, calificada como «histórica» por el ministro Gideon Saar, busca condenar la negación de la verdad histórica.

Más de 30 países, entre ellos Estados Unidos y Uruguay, ya reconocieron oficialmente el genocidio. Israel no había hecho este reconocimiento antes para no afectar su relación con Turquía. Saar destacó que la decisión cumple un «deber moral e histórico».

El anuncio fue criticado por activistas armenios, quienes lo calificaron como oportunista. Hagop Djernazian, líder de la comunidad armenia en Jerusalén, señaló que el gobierno había rechazado iniciativas similares en años anteriores, como en 2020.

La decisión marcó un cambio en la postura israelí, alineándose con naciones que reconocen el genocidio. Sin embargo, la crítica sobre su tardía postura persiste, resaltando la complejidad de la política exterior en la región.