El incidente durante la recarga obligatoria

El desastre ocurrió en la vuelta 30 del Desafío de las Estrellas, en San Juan. Mauricio Lambiris, el uruguayo que lideraba la carrera, se detuvo en boxes para recargar combustible. El precario tambor de la recarga provocó una fuga que, al contactar con el disco de freno a alta temperatura, generó una llama que se extendió rápidamente hacia el box. Las llamas no solo amenazaron el vehículo, sino también a los mecánicos que trabajaban en el lugar.

La respuesta inmediata de seguridad

Los auxiliares de seguridad, alertados por los gritos de los técnicos, actuaron rápidamente. Uno de ellos se acercó con un matafuegos y logró apagar las llamas antes de que se propagaran. Los mecánicos, protegidos por trajes antiflama, escaparon sin daños. Lambiris, quien quedó fuera de la competencia, se sintió frustrado y rompió su auto al bajar del habitáculo. La carrera fue detenida inmediatamente, y se cerró la zona de boxes para evitar riesgos.

Las interrupciones de la carrera

El incendio fue la primera de tres interrupciones que marcó la jornada. El segundo incidente ocurrió en la vuelta 57, cuando el Honda de José Manuel Urcera se detuvo. El tercero fue a cinco vueltas del final, tras el abandono de Nicolás Bonelli. La carrera, que se extendió por más de dos horas, terminó con el auto de Lambiris incinerado y varios mecánicos aún en estado de alerta. El incidente resalta los riesgos de las recargas obligatorias en competencias de alta velocidad.

El incidente en San Juan no solo puso en evidencia la vulnerabilidad de las recargas en la pista, sino también la eficacia de los protocolos de seguridad. La carrera, marcada por tres interrupciones, terminó con un saldo de cero heridos, pero dejó un recuerdo de peligro que marcará la historia del Turismo Carretera.