Después de la derrota del seleccionado, Milei respondió a la crítica internacional con un mensaje polémico.
Milei criticó el «odio» hacia Argentina tras la derrota en el Mundial y llamó a expulsar a extranjeros que usan el sistema público.
El presidente argentino usó una imagen del mapa del país pintado con la bandera para desafiar las críticas internacionales. Las reacciones se intensificaron tras declaraciones de figuras como Rosalía y Samuel L. Jackson, que luego se disculparon.
El presidente Javier Milei usó su cuenta de Instagram para responder a la ola de críticas internacionales tras la derrota del seleccionado argentino en la final del Mundial contra España. En una publicación, destacó una imagen del mapa nacional coloreado con los símbolos de la bandera, acompañada de un mensaje que abordó las opiniones externas sobre el país. «Ahora el mundo va a ver donde puede llegar un país lleno de argentinos», escribió, en un tono que combinó patriotismo con una crítica al «odio» hacia el país.
La reacción del mandatario se inscribe en un contexto de tensiones que se intensificaron tras la derrota del 1-0. Figuras como el actor Javier Barden, el escritor Arturo Pérez-Reverte y la cantante Rosalía se pronunciaron en redes sobre la «incompetencia» argentina, aunque algunos, como Rosalía, pidieron disculpas públicamente tras movilizaciones de fans que exigían la devolución de entradas de shows en el Movistar Arena. Estas declaraciones generaron un debate acalorado en la sociedad argentina, que se extendió a la política.
En la misma línea, el diputado libertario Agustín Romo, miembro de Las Fuerzas del Cielo, propuso un proyecto en la Legislatura de Buenos Aires para cobrar a los extranjeros no residentes en Argentina la educación universitaria y la atención sanitaria. Romo, uno de los líderes de la militancia digital del kirchnerismo, fue más drástico al sugerir «deportar a todos los que estén acá ilegalmente», al tiempo que cuestionó la «gratuidad» del sistema público para extranjeros. «Universidad pública y gratuita para los argentinos. Basta de pagar la educación de extranjeros que nos odian», afirmó en un comunicado.
El proyecto de Romo refleja un debate recurrente en la agenda del gobierno de Milei, que ha promovido la revisión de políticas migratorias y sociales. El debate sobre la inclusión de extranjeros en el sistema público de salud y educación ha sido un punto de tensión entre distintos sectores, especialmente en un contexto donde la crítica internacional a la gestión nacional se ha multiplicado. La propuesta de Romo, sin embargo, no logra unificar el discurso, ya que dentro del kirchnerismo hay divisiones sobre cómo abordar la situación de los residentes extranjeros.
La polémica generada por Milei y Romo subraya las tensiones internas en la Argentina sobre la identidad nacional y la gestión de sus recursos. La crítica externa a la selección y las discusiones internas sobre el sistema público continúan influyendo en el debate político, marcando un escenario donde el patriotismo y las políticas migratorias se entrelazan en una discusión compleja.
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