En la misa de apertura en la Basílica Vaticana, Leo XIV destacó la necesidad de resolver conflictos humanos con voluntad, no como «bestias con armas hipertecnológicas». El Papa pidió «franqueza y lealtad» a los 241 cardenales convocados, destacando que el liderazgo requiere apoyo público y explícito.

El Consistorio, con sesiones en el Aula Magna, incluye veinte mesas de trabajo organizadas en grupos circulares. El método «sinodale», introducido por Francisco, facilita discusiones entre cardenales electores y funcionarios. Nueve grupos abordan temas como justicia social y evangelización, mientras otros eleven se centran en reformas internas.

El Papa destacó la importancia de la diversidad geográfica de los participantes, que representan «tierras signadas por violencia y polarización». En un saludo, el decano del Sacro Colegio, cardenal Giovanni Battista Re, señaló que «el momento es difícil para la humanidad» debido al avance tecnológico y desafíos globales.

Leo XIV subrayó la necesidad de discernimiento colectivo para abordar crisis contemporáneas, reforzando la unión entre el Papa y el Colegio Cardenalicio.