La apuesta por Andrada y las pendientes

El mediocampo de River Plate sigue siendo una prioridad en la pretemporada. Con solo seis jugadores disponibles para la zona media, la dirigencia se moviliza para completar la plantilla. Tobías Andrada, el juvenil de Vélez con 19 años, es el objetivo central. La oferta de 6 millones de dólares por el 70% del pase, más una opción de adquisición si logra metas como minutos jugados o títulos, refleja la confianza en su progreso. Sin embargo, la negociación no es del todo clara. Vélez, que inicialmente rechazó la venta, ahora está en conversaciones tras la insistencia del jugador y su familia.

El detalle clave es la participación de Andrada en el partido contra Talleres. Aunque se especuló que no viajó a Córdoba, la realidad es que sufrió una contractura muscular contra Instituto. La lesión, confirmada por la Villa Olímpica, se convirtió en un obstáculo para cerrar el trato. «El chico se entrena, pero no puede jugar el partido», explicó un vocero del club. La incertidumbre sobre su disponibilidad no ha detenido la negociación, pero sí ha generado más tiempo para ajustar las condiciones.

La limpieza del plantel: el caso de Woiski

Mientras se espera por Andrada, River también se deshace de jugadores que no pasan por la cancha. Alex Woiski, el mediocampista que llegó desde Mallorca hace un año, se desvinculó tras no tener lugar en la Primera. Su rescisión, confirmada por fuentes del club, termina una apuesta fallida. Woiski entrenó con los reservas durante la pretemporada, pero su falta de minutos lo llevó a tomar la decisión. «Queríamos mejorar el plantel, pero no hubo espacio», explicó un responsable.

La limpieza no se limita a Woiski. Vélez pidió dinero por los jugadores separados, lo que complicó la negociación. El presidente del club, Pablo Zuccher, rechazó la idea de canjear jugadores por otros. «No queremos vender a nadie», dijo. Sin embargo, la necesidad de refuerzos en River dejó sin opciones algunos jugadores, como el defensor Pablo Peralta, que terminó su contrato. La estrategia de limpieza busca reducir la lista y concentrar recursos en los que realmente pueden jugar.

La negociación con Vélez y las condiciones

La postura de Vélez en el trato por Andrada fue clave. Inicialmente, el club no mostraba interés en vender al joven, pero la insistencia del jugador y su familia cambió la situación. «Tobías quiere ir a River, y su familia lo apoya», aseguró un allegado. La oferta de 6 millones fue una propuesta seria, pero el club linierense exigía más. Según fuentes, el 70% del pase era una base, pero se buscaban mayores garantías.

Las condiciones adicionales incluyen una opción de adquirir un porcentaje adicional si Andrada cumple metas. Por ejemplo, si disputa más de 30 partidos o ayuda al equipo a ganar títulos. La negociación también considera la posibilidad de un préstamo, pero River prefirió un trato más definitivo. La fecha límite para cerrar el trato está próxima, y el club espera que el joven pueda entrenar con la primera plantilla antes de la finalización del Clausura.

La llegada de Andrada podría cambiar el equilibrio del mediocampo de River, pero la negociación aún no está cerrada. Mientras, la limpieza del plantel continúa, y el club busca aprovechar la pretemporada para ajustar su estructura. Si el trato se materializa, el joven podría debutar en la próxima fase del torneo.