Trump compartió en redes que Irán accedió a inspecciones nucleares «durante mucho tiempo en el futuro (¡Infinito!)». Sin embargo, no mencionó que como signatario del Tratado de No Proliferación, Irán está obligado a permitir acceso a inspectores internacionales.

Los iraníes rechazaron la idea de permitir inspecciones en sus tres principales instalaciones nucleares, bombardeadas por Estados Unidos un año atrás. Esas plantas almacenan casi todo el uranio enriquecido del país.

El vicepresidente JD Vance anunció que Irán acordó que, si se descongelan sus activos, funcionarios estadounidenses y cataríes supervisarían el proceso. Pero Teherán negó que el memorando de 14 puntos los obligara a ese compromiso.

Las negociaciones con Irán siempre han sido complejas. Tradicionalmente, se seguía la regla «nada está acordado hasta que todo esté acordado». Sin embargo, en esta ronda, las filtraciones son reemplazadas por anuncios oficiales, aunque fragmentarios.

La tensión persiste entre ambas partes, que no logran alinear sus expectativas. La falta de consenso deja en suspensión cualquier avance significativo.