Franco Colapinto describió el desastre que vivió en el GP de Austria. Al salir de la grilla, el Alpine se quedó sin potencia y lo dejó atrás en pocos segundos. «Me empezaron a pasar todos… Me quedé parado», contó el piloto.

La falla en el motor lo relegó al fondo del pelotón, aunque luego recuperó algunas posiciones. Sin embargo, nunca logró acercarse a la zona de puntos. Quedó 22°, dos puestos por detrás de su compañero Pierre Gasly.

Colapinto admitió que el problema no fue solo de la carrera. Alpine enfrentó complicaciones en el motor y la electrónica durante todo el fin de semana. «Fue un día muy malo, sin ritmo. Patiné mucho y me quedé atrás de los Williams», detalló.

El argentino también criticó la falta de adherencia del eje trasero, que limitó su agresividad. «El auto era difícil de manejar. No tuve chances de pelear», concluyó.

El fin de semana de Alpine fue complejo. La falta de potencia y la inestabilidad del auto impidieron a Colapinto contender por puntos. Ahora esperan entender el origen de la falla.