La ciudad de Caracas vive en alerta tras los terremotos de 7,2 y 7,5 grados, que sacudieron el centro del país. Vecinos describen una noche de terror, con familias durmiendo en estacionamientos y buses por falta de viviendas seguras. El epicentro fue en Morón, pero las réplicas alcanzaron zonas residenciales de la capital.

«Tuve que dormir en el auto con mi familia porque el apartamento no es seguro», relata un hombre de Los Palos Grandes. El edificio Petunia, de 20 pisos, se derrumbó por completo, y rescatistas buscan sobrevivientes en los escombros.

A tres cuadras, una vecina de la Cuarta Avenida asegura que pasará la segunda noche en el Parque del Este. «No es seguro regresar hasta que hagan la inspección», destaca. El temor a nuevas réplicas obliga a evacuar viviendas, aunque las autoridades no han confirmado la magnitud de los riesgos.

La búsqueda de supervivientes continúa en los escombros, mientras la población se enfrenta a la incertidumbre de una crisis que no muestra signos de disminuir.