El 25 de mayo de 1953, las Fuerzas Armadas estadounidenses realizaron en el desierto de Nevada la única prueba nuclear con un cañón atómico. La filmación fue restaurada en 2020 por especialistas que la llevaron a 4K, eliminando ruido y aumentando la tasa de fotogramas.

El M65, conocido como *Atomic Annie*, lanzó un proyectil de 50 kilos de uranio enriquecido a 11 kilómetros. La explosión alcanzó 15 kilotones, igual a la bomba de Hiroshima. El cañón, de 280 mm de calibre, pesaba 364 kilos y medía 1,3 metros.

Aunque la Unión Soviética desarrolló dos cañones similares en los años 50, Estados Unidos retiró el M65 en 1966 al adoptar misiles más avanzados. Solo quedan ocho ejemplares, de los cuales uno está completo en el museo del Polígono de Pruebas de Aberdeen, Maryland.

El video restaurado ofrece una mirada única sobre una tecnología descartada, pero significativa en la historia militar. La preservación de este artefacto subraya su relevancia histórica y el avance tecnológico de la época.