Espacio y tecnología se enfrentan a una nueva batalla: Amazon quiere expandir la cobertura móvil con satélites.
Amazon se prepara para desafiar a Starlink con una red espacial
La multinacional busca desplegar hasta 5.105 satélites en órbita baja para conectar dispositivos móviles y IoT. Su plan, aún en fase de aprobación, busca ampliar la conectividad en zonas alejadas de la infraestructura tradicional.
Amazon está impulsando un ambicioso plan para competir con Starlink en la expansión de la cobertura móvil. La empresa solicitó a la Comisión Federal de Comunicaciones de EE.UU. autorización para lanzar hasta 5.105 satélites en órbita baja, integrando una red llamada Amazon Leo Direct-to-Device. El objetivo es ofrecer servicios básicos como voz, datos y mensajería en zonas donde la red terrestre no alcanza, aunque aún no pretende reemplazar a las redes convencionales.
El proyecto, que aún espera aprobación, contempla un despliegue inicial en 2028. Su enfoque se diferencia de la constelación de banda ancha actual de Amazon, que ya cuenta con más de 390 satélites en órbita. Mientras el sistema de banda ancha requiere terminales específicos como Leo Nano o Leo Ultra, el D2D se enfocará en comunicarse directamente con dispositivos móviles y sensores de Internet de las Cosas. La diferencia clave es que la red espacial no necesitará equipos adicionales para funcionar, lo que podría democratizar la conectividad en regiones remotas.
Para maximizar el alcance, Amazon distribuirá sus satélites en cinco capas orbitales, desde 510 hasta 580 kilómetros de altura. Esta estrategia permitirá cubrir latitudes medias, altas y zonas cercanas a los polos, donde la infraestructura terrestre es más escasa. La comunicación utilizará bandas L y S de espectro, que son menos ocupadas y permiten una transmisión más estable. Esta decisión refleja una tendencia global: los gigantes tecnológicos están apostando por el espacio para superar los límites de las redes terrestres.
La competencia entre Amazon y Starlink no solo revoluciona la conectividad, sino que también redefine el acceso a la información. En países donde la cobertura móvil es irregular, como en zonas rurales o en regiones de difícil acceso, esta tecnología podría ser clave para cerrar la brecha digital. Sin embargo, el despliegue masivo de satélites plantea desafíos regulatorios y ambientales, que aún no se han abordado en profundidad.
El plan de Amazon podría cambiar la manera en que accedemos a la internet, pero su éxito dependerá de cómo resuelva los desafíos técnicos y normativos. Mientras tanto, la carrera por el espacio continúa, con implicaciones que trascienden lo tecnológico y tocan la conectividad global.
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