Diálogo en vivo sobre relaciones con Brasil y medidas del gobierno
Quirno respalda continuidad en relaciones con Brasil durante el conflicto diplomático
El ministro de Relaciones Exteriores rechazó la posibilidad de cortar los lazos diplomáticos con Brasil en medio del conflicto, destacando la influencia de Milei en la región y su alianza con EE.UU. Paralelamente, el Frente de Resistencia por la Soberanía convocó a protestar contra una reforma que teme afectar la soberanía nacional.
El canciller Pablo Quirno negó este miércoles la posibilidad de romper las relaciones diplomáticas con Brasil, en medio del conflicto desencadenado por las críticas del presidente Javier Milei al mandatario brasileño, Lula da Silva. «De nuestro lado no hay chance de romper las relaciones con Brasil», afirmó en un diálogo con radio Mitre, donde subrayó la importancia de mantener los lazos pese al desacuerdo político.
Quirno situó el conflicto dentro de un contexto regional más amplio, alardeando de la «centralidad y influencia» de Milei en América Latina. Durante la asunción de la presidenta peruana Keiko Fujimori, destacó su rol como «cambio de tendencia en el continente», citando también a Chile, Honduras y Colombia como naciones que reflejan este giro. «Milei es un defensor global de las ideas de la libertad», dijo, al tiempo que enfatizó su alianza estratégica con Estados Unidos como un factor clave en la región.
Paralelamente, el Frente de Resistencia por la Soberanía (FRESU) convocó a movilizaciones al Congreso de la Nación para el 6 de agosto, en rechazo a una reforma de la Ley de Tierras que considera «ley de extranjerización de tierras». El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, sostuvo que la modificación de los límites actuales pondría en riesgo «la soberanía de nuestro país». «Si logran la modificación, estará comprometida de manera grave la soberanía», escribió en X, al tiempo que detalló las consecuencias de un proyecto que, según el grupo, facilitaría la entrada de capital extranjero en el sector agrario.
El debate sobre la reforma de la Ley de Tierras surge en un contexto de tensión entre el Ejecutivo y sectores de la oposición, que ven en la propuesta un ataque a la propiedad nacional. Los organizadores del FRESU argumentan que el proyecto favorecería grandes empresarios y extranjeros, debilitando el control estatal sobre recursos naturales. Aunque el gobierno no ha detallado las medidas concretas, la convocatoria refleja un creciente descontento en sectores que consideran que el plan amenaza la independencia económica del país.
La coexistencia entre el respaldo al liderazgo de Milei y la oposición al proyecto de reforma evidencia la complejidad de la gestión del gobierno. La movilización del 6 de agosto podría marcar un hito en la confrontación política, mientras que la postura de Quirno resalta la importancia de la diplomacia en el escenario regional. Ambos escenarios —el conflicto con Brasil y la resistencia al proyecto de tierras— reflejan la tensión entre la apertura económica y la defensa de la soberanía nacional.
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